CAJÓN DE SASTRE DE UNA HORMIGA DISIDENTE







viernes, 21 de mayo de 2010

CORRETEANDO LA CHULETA



A.C. Abogada mexicana residente en Barcelona:
Salgo un momento por un tentenpié, estoy agotada.
En la oficina tenemos máquina de chucherias y de café, pero ella necesita salir a la calle.
Todo el día aquí metida, casi no comí. Hoy quería irme a las seis y media a casa pero el jefe me ha dicho que llamará un cliente importante de sudamérica y tengo que quedarme. Uf, otras dos horas más de jornada. Pero bueno, como dicen en mi país: "Andamos
correteando la chuleta".

S. Trabajadora social sevillana residente en Barcelona:

Imagínate: un trabajador paquistaní en paro más de un año, casi no habla español, se le caían unos lagrimones que daba pena verlo. Mira que he visto cosas yo, pero esta gente, que es tan suya, que parece que ni sienten ni padecen verlos así, desesperados sin saber que hacer...
Lleva más de diez años aquí, no sabe hablar casi castellano porque siempre ha trabajado en la construcción con familiares suyos. Y yo dándole los folletos de los cursos para emigrantes de la Generalitat para aprender el catalán... es lo único que puedo hacer.


F. Emigrante boliviano, 4 años en Barcelona, tiene trabajo y comparte piso:
El otro día vi como robaban una bicicleta en la calle. Por su aspecto parecía marroquí. Desde lejos empecé a chillarle, a decirle que yo también era emigrante y que no robaba, que así no dábamos buen ejemplo. Conforme me acercaba a él mi voz se fue apagando. Era un hombre mayor, muy arrugado y encorvado, sus ojos me miraron casi sin verme. Su boca desdentada y sus manos sarmentosas me conmovieron. No pude decir nada más.

F. C. Joven asturiano, trabaja en unos grandes almacenes, 5 años en Barcelona:
Ahora no es que roben más género, que también; ahora roban a los que están comprando, a los clientes.
El otro día alguien con una cuchilla se dedicó a rajar toda la ropa que encontró a su paso, la gente está muy mal.


B. Peluquera guineana, más de 20 años en Barcelona:
Hay una lavadora usada en la puerta de su peluquería.

Estoy esperando que venga mi prima a recogerla, todavía funciona. Tengo que estar pendiente porque ya he tenido que salir varias veces para evitar que se la lleven. No para de pasar gente que se queda mirándola, algunos entran y preguntan, otros la quieren coger directamente. Voy a poner un cartel. ¡Chantal! Trae el celo.

Todo esto en un solo día.

MCD, MAYO-10


12 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Cuánta vida tras esos rostros y cuánta desesperanza. Horrible este sistema que anula las ilusiones de nuestros hermanos.
Un abrazo, querida Mercedes,

tula dijo...

Es necesario ponernos las sandalias del otro para comprender....al otro.

además no creo que nadie robe o tenga un comportamiento socialmente "reprobable" porque si.

un beso

mariajesusparadela dijo...

Y la perspectiva no es mejor.

Eastriver dijo...

Te ha salido un cuento. Duro, real, pero con forma de cuento. A veces no es necesario tomar posición explícita: lo hacemos cuando seleccionamos y distribuimos. Y ahí estuviste afortunada. Me gustó muchísimo.

Mercedes Thepinkant dijo...

Isabel,
pensaba que el enemigo es el sistema, ahora me voy dando cuenta que el enemigo es quien hace que el sistema funcione así.
Bienvenida de nuevo, gracias por volver tan pronto!
Un beso

Tula,
claro, nunca se puede juzgar, aunque lo hacemos todo el tiempo. Es difícil.
Un beso

María Jesús,
es cierto, da miedo pensarlo pero todavía no hemos tocado fondo.

Ramón,
Me alegra que te gustara, pero el mérito no es mio, plasmé lo que me contaron durante ese día, no podía hacer menos.
Un beso

NINA dijo...

Acá te matan (literal!!) por un par de zapatillas...

Saluti

El Beso de Woody dijo...

Todos correteamos un poco la chuleta cada día que pasa, el tema está en cuanto tiempo te lleva alcanzarla...

Mercedes Thepinkant dijo...

Nina,
aunque parezca mentira, sí, que poco vale la vida y continúa devaluandose... será la crisis.
Un beso

Woody,
por mucho que corramos tras ella siempre aparece otra chuleta más apetecible. Esa es la desgracia del ser humano, no tener nunca bastante.
Bienvenido, un saludo

Caruano dijo...

Querida Mercedes: dura y emocionante entrada. Sigue con la oreja atenta y el bolígrafo con las pilas recargadas para seguir contándonos esas historias.
La imagen de la foto la vemos a diario en las calles de nuestras ciudades y pasamos de largo, sin pensar en la tristeza que esconden esos ojos. La imagen congelada de la tristeza nos golpea fuerte.
Un beso grande.

Gino Cassini dijo...

A veces la verdad es triste. Te invito a sudamerica a que respires La verdad. Aunque a veces el significado de riqueza no sea el mismo para todos. Saludos mercedes, siempre es un gusto leerte

R.A.B dijo...

"...pero esta gente, que es tan suya, que parece que ni sienten ni padecen verlos así, desesperados sin saber que hacer..."

Parece que ni sienten ni padecen, qué fuerte... ¿y es trabajadora social?¿ESTA GENTE QUE ES TAN SUYA?¿Qué dirían nuestros trabajadores sociales de los emigrantes españoles que emigraron a mi tierra por los años 50? ¡Ni qué digo!¡Mi padre! (y ahora yo, camino de retorno).
Pues sí, habría que ponerse más seguido en las zapatillas del otro, y sobre todo: no perder la memoria.

Este post me ha llegado muy hondo. Gracias.
:+ :+ :+

Bel M. dijo...

Muy muy bueno, sí. Un saludo.
(Aunque veo que coincidimos con otros como "Cacho de pan" o Mª Jesús, he llegado aquí desde el de Stalker).